NYMPHOMANIAC- LARS VON TRIER.



9 sobre 10

HIRIENTE LENTITUD...

No oses ver cuatro horas intensas al tiempo que pausadísimas; lascivas al tiempo que trascendentalmente tratadas. No juzgues las secuencias sin comprender el resultado y evitar las intenciones sin entender el sentido de la música en la historia.





Lividinosa obra del polémico (y siempre genial)  Lars Von Trier. Cómo permanecer inmerso en la vitalidad existencial siendo duramente atacado por, precisamente, la naturaleza más social de las relaciones humanas: el sexo. Película intelectual, una partitura no original basada en la influencia de la ''Sonata para violín y piano'' del notabilísimo César Franck y las notas al órgano del siempre metódico, culto y sacro J.S. Bach y un argumento que avanza ralentizado y matizado todavía más por unos diálogos realmente sustanciales. No apta para espectadores no estudiosos y mezcla explosiva de cuerpo y mente, de empirismo y metafísica. Imprescindible, en resumen.


Antonio Miranda. Enero 2016.




BANDA SONORA (CRÍTICA)- SICARIO- JÓHANN JÓHANNSSON.


8.5 sobre 10

FESTIVAL DE CANNES: sección oficial de largometrajes a concurso.

SICARIO (2015).
JÓHANN JÓHANNSSON.

                Jóhann Jóhannsson parte desde la segunda posición en la parrilla de salida, para nada mala situación en la carrera pero sí con el inigualable Alexandre Desplat mostrándole el camino. Con claridad: filme y música enseñan procedimientos, estructuras y resultados paralelos a los del genial compositor francés en la maravillosa ‘’La noche más oscura’’. Jóhannsson inicia la andadura firme, de la misma forma que lo hará en las dos partes siguientes, cruciales instantes de la obra en los que se inician situaciones trascendentales y que el artista fabrica con el mismo tema, en distintas versiones. Esta idea nos descubre una interesante distribución del trabajo musical en forma de pirámide, con una base de tres instantes, un intermedio de dos y la cúspide final.

                Los tres instantes mencionados dan un paso más en el argumento. Como decimos, Jóhannsson los inicia de forma muy similar pero termina desarrollándolos con cuerpo propio derivando en los fragmentos del siguiente nivel piramidal, los auténticamente fuertes de toda la composición. Estas dos secuencias del término medio (la virtud, recordad; curiosa coincidencia) brotan de las dos partes más importantes, la inicial y la final, dejando la intermedia para una presencia más pausada y testimonial de la música. En la primera de ellas, la escena resultante es una auténtica ‘’barbaridad’’ de quince minutos contenidos de manera brutal, escuchándose sonidos atmosféricos que nos describen la podredumbre de Juárez ciudad mientras la comitiva policial avanza en busca de Guillermo. La partitura jamás se altera, ni en los instantes más activos, lo que provoca una situación de violencia extrema muy bien conseguida, una pausa agresiva que se ejecutará en la escena final de la producción. Allá nos proyecta, sin darnos cuenta, toda la actividad de la música.
                La segunda de las escenas, resultante de la parte final de entre las tres en que dividimos la película (y que completa el nivel medio de la pirámide), se inicia con el grupo de policías adentrándose en el túnel que les llevará a tierras hostiles de México. Jóhannsson emplea ahora el tema de las cuerdas graves de la orquesta (que ya usó en la primera de estas dos partes, cuando el convoy avanzaba en busca de Guillermo) de una forma absoluta, demoledora y premonitoria del absorbente delirio de muerte que está cercano a producirse.


                La cúspide de la composición llega cuando, en torno a la mesa del máximo jefe del narcotráfico, el argumento consigue su máxima expresión. El terror, la tensión y la situación son narrados con inteligencia por el compositor… ¡en silencio! La pausa contenida de la que hemos hablado (presente en toda la pirámide comentada), incluso en situaciones extremas, que se desprende de la unión de música e imagen, auguraba la calma que ahora, en una secuencia gravísima, se percibe directamente. Es la conclusión y la proyección final de toda la obra de Jóhannsson acorde a lo planteado. Inteligente propuesta y gran estructura.
                Concluyendo, obra de gran mérito que cimienta sus fundamentos en la estructura global de la disposición de los temas en pantalla. La fuerza que posee, indudable, nace de la contención que plantea, nada fácil de ejecutar. Sin duda, un gran trabajo.



PUNTUACIÓN: 8,5
Antonio Miranda. Enero 2016.



BANDA SONORA (CRÍTICA)- LOS ODIOSOS OCHO- Ennio Morricone.



8 sobre 10

THE   
ENNIO MORRICONE.

Casi cuatro décadas después, Ennio Morricone compone el score para una película del oeste, esta vez para el entramado sangriento de un grupo de personas a las que el director terminará por maltratar drásticamente en pantalla. Interrelacionado todo el contenido con matices del siempre insuperable John Carpenter, la obra comienza con el que es, sin duda, uno de los temas, compositivamente hablando, más logrados del autor, a la altura de otros ya conocidos. Su autoridad en el filme es notabilísima y, con él, Quentin Tarantino consigue matizar la influencia de la música en sus películas (nunca ha sido amigo de otorgar un papel primordial a la partitura, de ahí que sea esta la primera producción que contiene una composición original) ya que es empleado en pequeñas secuencias y con un minutaje mínimo en relación a la historia. No obstante, cometió un error imperdonable: por poca música que emplee de un genio como Morricone, el poder de ésta en su historia será trascendental. El genio italiano otorga a su tema principal una fuerza tan descomunal (por contenida y aeróbica) que durante las secuencias dialogadas el espectador, inconsciente de ello, tiene en su cabeza la pausada, tranquila, monótona y asesina melodía del motivo del que hablamos.


Tarantino contactó con Morricone tras el rodaje del filme. Éste, ignorándolo, pensó en un largo período de composición para la partitura, encontrándose repentinamente con cuatro semanas por delante, ya que la obra había sido concluída. Iban a ser pocos minutos, un tema principal con el cual ambientar ligeramente la aventura, pero el artista, entonces, propuso al director el empleo de parte de la música que él mismo compuso para ''The thing'', años atrás, y que no vio la luz, con lo que Tarantino, tan gustoso del uso de partituras de otros filmes en los suyos propios, quedaría realmente satisfecho. Los días fueron pasando y Morricone (entusiasmado) componía cada vez más minutaje. El resultado final, a la vista de todos en la versión definitiva del conjunto, es el empleo de un tema principal absoluto e insuperable, otro secundario y fragmentos de la música perdida para ''La Cosa''. 


El empleo de la composición en los tiempos de la historia es ejemplar. Su tensión es máxima y siempre se refiere a los contenidos momentos diálogados que precederán a la masacre y los dramas. Especialmente intensa en emociones (aunque repito, siempre medidas) es la secuencia en la que Morricone decide unir el tema principal al secundario, una especie de truco de magia con el que el espectador queda absorbido por un magnetismo que no percibe: los acontecimientos se desatan; el artista mezcla, hábilmente, las dos esferas de la obra como dando a conocer el resultado explosivo de la unión, inmediato a suceder. Sencillamente genial, una libertad del director para crear que Morricone ha sabido fabricar a su gusto, quedando muy por encima del creador de ''Kill Bill'' en el manejo de situaciones. El resto de la obra, por una línea similar de silencios y un par de secuencias narradas ahora, inmersos ya en la sangre y la muerte y que el músico refleja mediante sus dos temas más experimentales, como no podía ser de otra forma.




Concluyendo, obra breve del eterno compositor italiano en la que muestra su mayor poder artístico mediante la composición insuperable del tema principal y la aplicación y combinación de éste con el secundario, en un alarde estructural que pocas veces, en tan poco tiempo de aplicación, ha sido tan influyente. 



ESCÚCHALA SI...: no quieres perderte uno de los mejores temas de la historia del artista.

NO LA ESCUCHES SI...: te esperas una obra contundente, amplia y disfrutable.

RECOMENDACIÓN END TITLES: sin duda.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''La Califfa'', ''Una pistola per Ringo''.

PUNTUACIÓN: 8


Antonio Miranda. Enero 2016.















OSCAR- Nominaciones Oscar 2015- BANDA SONORA ORIGINAL.



    Amigos de END TITLES,  ya tenemos los nominados a los premios OSCAR a la mejor banda sonora original compuesta para una película en el año 2015. Cuatro genios del Arte actual, sin duda ninguna, y un creciente músico se agrupan para ofrecernos un quinteto de partitura realmente de calidad. Aquí los tenéis:




LOS ODIOSOS OCHO- ENNIO MORRICONE.

EL PUENTE DE LOS ESPÍAS- THOMAS NEWMAN.

CAROL- CARTER BURWELL.

SICARIO- JÓHANN JÓHANNSSON.



¿QUÉ PASARÁ?: ganará ENNIO MORRICONE.


¿QUÉ HARÍA END TITLES?: hiriéndose por descartar al músico italiano, otorgaría el premio a JOHN WILLIAMS.



Estaremos atentos a la gala del 28 de febrero.


Antonio Miranda. Enero 2016.


BANDA SONORA (Crítica)- COLLATERAL- James Newton Howard/ Antonio Pinto.



 
 6 sobre 10

COLLATERAL (2004).
JAMES NEWTON HOWARD & ANTONIO PINTO.

                Composición interesante, dual y ligeramente golpeada por el director. La pareja de compositores principales (hay varios temas, próximos al ambiente rock de las canciones no originales, encargados a otros artistas de menor nombre), tremendamente dispares en su función y formas, resulta, sin embargo,             de un equilibrio notable. La escucha, durante el desarrollo de los acontecimientos, de bastantes canciones no originales forma un conflicto potentísimo en la situación de lo que ocurre y en el sentido global y último de todo, que queda contagiado por esta desafortunada intención de tanta música distinta y múltiples manos que la componen. 

                La introducción musical a la historia es curiosa: centrada en Max, el taxista, suena siempre música no original, canciones de una tipología rechazable, artística y cinematográficamente hablando, pero que manifiestan un ambiente mundanamente cosmopolita y cierta inquietud o revuelo cuando la escena aún es tranquila. Asociado esto a la figura de la mujer que entra en el taxi, llega ahora el hombre que, subiendo al vehículo de Max, inicia una conversación alborotada, directa y violenta que el director opta por adornar mediante el inicio de la partitura original, descansada y tranquila. Una especie de estructura en espejo y capicúa interesante. No obstante, desechable inicio. Sólo comenzamos a sentir verdadera noción fílmica cuando la música suena de manos ya de Antonio Pinto, auténtico creador del ambiente nocturno, cosmopolita y agobiante de la historia. Su capacidad para describir y acompañar el aire de las atmósferas es fantástica. El contraste entre su batuta tranquila y la violencia del carácter de Vincent es, sin duda, espectacular y un punto importantísimo en el argumento.



                La partitura, en conjunto, va tomando forma y base y ya a mitad de historia se asienta y convence. Lejos queda el horrible inicio, antes comentado. De cuando en cuando, canciones regresivas. Avanzando los minutos, la partitura crece de una forma sutil, elegante y positiva: curiosamente, los fragmentos pausados, rebosantes de atmósfera idealista, van explicando la vertiente que más interesa al director, apartada ya la acción violenta en un rincón trascendente del filme pero eso, sin dejar de ser rincón.Criticable resulta la inserción comercial de las ya dichas canciones pop-rock, motivo únicamente de atracción hacia un público mayoritario ya que, de otro modo, su presencia no podría explicarse. Un elemento negativo, sin duda, a la hora de la valoración de un cuerpo de partitura, en principio, solvente.



                La composición concluye de forma eficaz; la violencia absoluta de Vincent hace que Newton-Howard despegue y firme unos minutos de estructuras típicas de acción basadas en la fuerza de los sintetizadores y una capacidad rítmica y narrativa notable. Atrás queda el ámbito dramático y soñador de las conversaciones entre el taxista y el asesino, involucrados ambos en toda la historia en un innumerable mosaico de muertes, trepidantes escenas y reflexivas conversaciones. En definitiva, una partitura bastante equilibrada en cuanto a los dos principales compositores y desajustada sobremanera por la música no original, opción comercial de muchos filmes y error artístico en la mayoría de ellos.


Antonio Miranda. Enero 2016.


LISTA- LAS MEJORES BANDAS SONORAS DE 2015.



    Año 2015 que prolonga el buen estado de la música de cine del anterior e incorpora al grupo de los más notables a nombres conocidos y de gran relevancia en la música del séptimo arte. Variada lista de composiciones, desde las más sinfónicas y siempre insuperables (John Williams y su nuevo Episodio) hasta clasicistas producciones de matices minimalistas realmente difíciles de igualar (Patrick Cassidy, Jonny Greenwood, Burwell), pasando por partituras de una sutileza mayúscula y gran inteligencia compositiva (Jóhannsson, Giacchino, Rombi, Desplat) y otras de patente fuerza expresiva (Junkie XL, Newman,). Como siempre, lista abierta a los gustos e interpretaciones de cada seguidor pero, sin duda, a nuestro juicio de un sobresaliente alcance tanto en pantalla como en escuchas aisladas, los dos ámbitos fundamentales a la hora de una global consideración de las bandas sonoras de todos los cursos. Aquí tenéis la propuesta de las mejores composiciones para películas estrenadas en España durante el año 2015:


1-      CALVARY (PATRICK CASSIDY).




    Incomprendido y desconocido genio de la música actual. Compositor de formaciónes e influencias clásicas, amante de J.S.Bach y estudioso matemático, Cassidy fabrica una auténtica obra de arte para esta película de carácter social, religioso e intelectual. Minimalismo absoluto y un empaste en la imagen que concluye con uno de los finales más dramáticos e impactantemente narrados este año y, sin duda,  de los últimos tiempos. Imprescindible y claramente muy por encima de lo propuesto durante los estrenos en 2015.


2-      STAR WARS: THE FORCE AWAKENS (JOHN WILLIAMS).


    Sin duda, al nivel de la anteriormente comentada ‘’Calvary’’. El séptimo episodio de ‘’Star wars’’ supone un giro más en la orientación del genial compositor a favor de la ingente originalidad que nadie más que él puede conseguir. Partitura lejana a lo comercial, intensa, seria y profundamente narrativa. Adoptando una postura secundaria, Williams consigue plantarse en primer plano y ser él mismo el director de la entrega, habiendo sido tímidamente aconsejado por J. J. Abrams. Ningún tema nuevo al nivel de los míticos pasados aparece; no obstante, la composición se define como una auténtica y demoledora estructura de capas instrumentales, basadas en la fundamentación descriptiva de las cuerdas graves, y que consigue llevar a las secuencias hasta un nivel que hoy día, en el cine de acción, nadie puede lograr. No apta para los acérrimos seguidores de la saga (a los cuales no divertirá), se acerca, sobre todo en su primera parte de metraje, al gusto intelectual de la música como Arte.


3-      INSIDE OUT (MICHAEL GIACCHINO).



    Uno de los mayores valores actuales en la composición cinematográfica, el músico de ‘’Del revés’’ nos presenta una obra sencilla hasta el valor de ser complicadísimo encontrar resultados tan firmemente estructurados (y, al tiempo, complejos) en su globalidad artística. Melodías comerciales de estilo vintage que sólo un genio como él podría proyectar dentro de un completo universo musical de la partitura. Sin duda, uno de los temas principales más tiernos y hermosos del año y una creación de niveles sobresalientes.


4-      MAD MAX, FURY ROAD (JUNKY XL).



    La locura compactada en este filme, desde muchísimos puntos de vista artísticos, es de una solvencia, solidez y aplicación brillantísimas, como pocas en este curso. Compositor en alza, siempre vinculado a proyectos comerciales, pero que trabaja con la seriedad de un artista ya consagrado y que, sin duda, conseguirá un hueco dentro de poco entre los más importantes. La obra que presenta es de una fuerza arrolladora mas, su punto fuerte (afortunadamente oculto en la proyección gracias a la percepción visual de la obra, tan potente) descansa sobre una forma de aplicación a la historia que le otorga los mandos de la mayoría de las secuencias, en un ir y venir sin tregua inteligentemente pegado a todo cuanto sucede. Dos o tres toques de heroicidad musical y un cuerpo tan fuerte como para ser encumbrado a lo mejor del año.


5-      MR. HOLMES (CARTER BURWELL).




    Compositor de una sutileza y un nivel que no son, en absoluto, reconocidos como debieran. El sobresaliente es su ámbito de movimiento en todas sus obras; en todas. Habitual en las producciones de los hermanos Coen, Burwell completa un 2015 prodigioso: ‘’Mr. Holmes’’, ‘’Carol’’. ‘’Anomalisa’’, ‘’Legend’’, varias de ellas todavía sin estrenar en España. En ‘’Mr Holmes’’, el artista hace un alarde explosivo de sutileza, elegancia y una sencillez que proporciona una colección de capas compositivas riquísima basadas en un minimalismo de cámara que acaricia, literalmente, a toda la historia. Un compositor a seguir para el que lo desconozca.


6-      THE IMITATION GAME (ALEXANDRE DESPLAT).



    Llega el poder, la sensación moderna de dominio de todo tipo de situación hasta el punto de generar, para los seguidores del artista y la música de cine, una atmósfera cinematográfica que supera a cualquier deseo de sus directores. Alexandre Desplat se ha convertido en un auténtico devorador de tiempo compositivo y sus pasos hacia la cumbre de la historia del cine son enormes y rápidos. Partitura dual, con sensaciones fuertes y activas y fragmentos melódicos y pausados, pero todo ello formando un compacto conjunto con el que el artista francés controla, nuevamente, el desarrollo de todo el argumento de forma mágica y sutil. Imprescindible.


7-      BRIDGE OF SPIES (THOMAS NEWMAN).



    El regreso de uno de los ‘’jefes’’ del panorama cinematográfico moderno, único como ninguno y cuya originalidad, en ‘’El puente de los espías’’, pone al servicio de un proyecto musicalmente muy arriesgado por ser el primero que se atreve con aquella obra de Spielberg (ya presente) a la que Williams no podría, finalmente, dar forma en algún momento. Newman lo ejecuta brillantemente y combina como nadie su original forma de estructurar y componer con pequeños toques que el director obliga a introducir en la partitura y que, más allá de resultar imitaciones al arte de John Williams, son, más bien, referencias necesarias para mantener la identidad de la obra del director. El compositor, manteniendo una postura prudente en toda la historia, concluye con una poderosa combinación de sus mejores partituras pasadas, llegando (aunque no igualando) a los mejores momentos de la eterna y maravillosa ‘’Cadena perpetua’’. 


8-      SICARIO (JÓHANN JÓHANNSSON).




    Control absoluto sobre la evolución de una historia directa y sin delicadezas, todo lo contrario que la partitura, que contrasta por tanto con el tono del argumento ejerciendo un ajuste inteligente y medido sobre cualquier ámbito de la producción. Situándose en un plano secundario, realmente su función sobresale en el principal y nos ofrece secuencias de una calidad máxima en este año 2015: cómo el autor narra el inicio de la ‘’visión nocturna’’, antesala de la operación en el túnel, podría situarse entre los fragmentos musicales de más calidad asociados a una imagen. Sólo una pequeña objeción: la partitura para ‘’Sicario’’ parte desde la segunda posición en la parrilla de salida de mayor cilindrada; por delante de ella, la original e insuperable ‘’La noche más oscura’’, del siempre admirable Alexandre Desplat en el año 2012.


9-      INHERENT VICE (JONNY GREEENWOOD).



    La formación musical y actual profesión de Greenwood quedan perfectamente reflejadas en la estructura y cuerpo global de la partitura para ‘’Puro vicio’’. La expresividad es el punto fuerte de la obra, tanto en la parte instrumental como en las canciones originales del propio autor (que no las rechazables y vacías canciones no originales que se escuchan en la película y en la edición en cd de la banda sonora). La unión que el artista hace de las dos es notable, proyectada ésta en el tema ‘’The golden fang’’, pieza interesantísima en la que se aúnan los sonidos de cuerdas de sus guitarras (usados de forma magistral en las canciones) con el ambiente de cuerdas y atmósferas de la orquesta. Éstas beben, indudablemente, del maestro Herrmann; aquéllas, por otro lado, complementan fantásticamente una narración vocal que facilita el conjunto vocal-instrumental. Gran obra del compositor inglés, ejemplo de cómo se puede combinar de manera magistral canciones y música instrumental; eso sí, canciones del propio compositor, aspecto fundamental para conseguirlo. Muy interesante.


10-   UNE NOUVELLE AMIE (PHILIPPE ROMBI).



    Compositor habitual de François Ozon y artista con una sutil belleza que embriaga cualquier escucha, por desinteresada que sea. Autor de la hermosísima ‘’Angel’’ y de la memorable ‘’Joyeux Noël’’, Rombi fabrica para esta película una partitura fina, elegante y estudiada. El piano, las cuerdas mantenidas y la atmósfera siempre de romanticismo serio componen una de las bandas sonoras más recomendables y, sin duda, con mayor seriedad y calidad de este 2015.



Antonio Miranda. Diciembre 2015.




LISTAS- LOS MEJORES TEMAS DE 2015 (Bandas sonoras/ Soundracks).


    Aquí tenéis la propuesta de END TITLES sobre los mejores temas compuestos durante los estrenos en España de películas en el año 2015. Todos ellos están seleccionados desde su implicación indudable, además de la compsición, dentro de la película para la que fueron compuestos y su importancia dentro del argumento. Disfrutadlos, lo merecen:




1-      CARTER BURWELL, ‘’The consolation of Fiction’’, ‘’MR. HOLMES’’.

(Calma, inteligencia, diseño de autor, sonidos de cámara y una delicia al servicio de un filme y una escucha tras otra; un detalle de giro compositivo en la parte final, casi imperceptible, que descontrola la inquietud de cualquier estudioso).


2-      PATRICK CASSIDY, ‘’Say your prayers’’, ‘’CALVARY’’.

(Uno de los finales más tremendos, musicalmente hablando, de los últimos tiempos y con el mayor mérito de escucharse cuando todo parece ser que va a suceder de forma lógica).





3-      JUNKY XL, ‘’Brothers in arms’’, ‘’MAD MAX: FURY ROAD’’.

(Tema exquisito que aúna la fuerza narrativa de todos los ámbitos de la nueva entrega de Mad Max: inquietud, espera y desatada energía. Ejemplo de versatilidad, contención y desenfreno en su punto exacto).





4-      MICHAEL GIACCHINO, ‘’Nomanisone island/ National movers’’, ‘’DEL REVÉS’’.

(Uno de los temas más hermosos compuestos en los últimos años al tiempo que sencillo, directo y accesible para cualquier tipo de espectador, objetivo último de la película).







5-      PHILIPPE ROMBI, ‘’Enfance’’, ‘’UNA NUEVA AMIGA’’.

(El ejemplo de composición seria, pausada y clarificadora en pocos minutos de lo que va a ser todo un filme).





Antonio Miranda. Enero 2016.