BSO- EN LA BOCA DEL MIEDO- John Carpenter & Jim Lang.




IN THE MOUTH OF MADNESS (1995).
JOHN CARPENTER & JIM LANG.


Intensa y sutil partitura original durante el primer tercio de ‘’In the mouth of darkness’’. La aplicación, nuevamente, toma el mando en las composiciones del genial John Carpenter, sin duda al mando de esta obra y que deja un par de detalles exquisitos en la primera media hora: tras el sustento atmosférico del conjunto de pads sintetizados, la aparición del tema principal en el primer contacto del investigador protagonista con la nueva novela del escritor desaparecido, en un ambiente sombrío y oscuro y, sin duda, extraño, es de una elegancia y calidad sobresalientes. Los sonidos sintetizados de piano pulsados, ya con notas concretas y su desarrollo minutos más tarde, cuando la escena vuelve a repetirse, marcan el inicio de un argumento de veras tensionado. Carpenter y sus sintetizadores mandan. El primer tercio concluye con una secuencia (John Trent descubre un mapa donde se supone se encuentra Sutter Cane, el escritor) en la que la música ejerce una de las mayores influencias en la carrera del director-compositor: fascinante empleo de la contención musical para general angustia.



‘’En la boca del miedo’’ guarda innumerables instantes de una belleza cinematográfica (musicalmente hablando) arrolladora: a mitad de historia, cuando Trent y su acompañante llegan al pueblo de Sutter Cane y charlan en la habitación del hotel, tras haber sido atendidos por una misteriosa anciana, la referencia a ‘’Psicosis’’, de Bernard Herrmann, es tan plausible que su belleza es inigualable, hecho complicadísimo al tratarse de una similitud tan grande tanto en partitura como en contenido y escena. La composición mantiene una intriga intensísima, cual Herrmann a la orquesta, pero llevando al terreno del estilo ‘’Carpenter’’ absolutamente todo lo que escuchamos. El sintetizador ejerce una fuerza tal que, si bien el genio compositor de tantas películas de Alfred Hitchcock está presente en todo momento, la partitura actual es capaz de centrar, a su vez, todo el contenido en su propio y referente estilo. Sin duda, inolvidable momento.



Desde la minimalista e hiriente nota aguda mantenida, mientras Trent es objeto del final del libro de Cane, hasta el ligero giro a la acción, pasando por un apoyo del último tercio siempre en segundo plano, la parte final se convierte en una aeróbica inyección que, personificada en la secuencia del regreso de Trent a la ‘’realidad’’, mantiene el compositor de forma hábil como si de la forzada marcha de todos hacia la muerte, el mal o la destrucción se tratase. En definitiva, un equilibrio notabilísimo en sus tres partes que convierte a esta obra en una composición de las más conseguidas del genio compositor, junto a Jim Lang. Imprescindible, como toda la obra de John Carpenter.


PUNTUACIÓN: 8.5

ANTONIO MIRANDA. ENERO 2016.

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